OPINIÓN | ‘4-F: DÍA MUNDIAL CONTRA EL CÁNCER’ POR FERNANDO JOU
3 de febrero de 2026
Artículo de opinión de Fernando Jou Rivera, presidente de la Asociación Española Contra el Cáncer en la provincia de Toledo, con motivo del Día Mundial contra el Cáncer que se celebra este miércoles 4 de febrero de 2026
La Asociación Española Contra el Cáncer ha escuchado a los pacientes oncológicos y a sus familiares para el diseño del nuevo modelo de atención integral.
Uno de cada dos hombres y una de cada tres mujeres serán diagnósticos de cáncer a lo largo de su vida. Se prevé que para el 2030 se supere los 317.000 diagnósticos lo que supondrá un diagnóstico cada dos minutos. En concreto en Castilla – La Mancha se han producido más de 11.000 nuevos diagnósticos de cáncer por lo que muchos lectores de estas líneas vivirán o habrán vivido, el instante de salir de una consulta con un diagnóstico de cáncer y preguntándose ¿Ahora qué hago? ¿Qué me va a suceder? ¿Qué implica este diagnóstico? ¿Qué voy a necesitar?
Ese momento inicia un recorrido, el del proceso oncológico, en el que el primer paso es el diagnóstico y todo acaba girando en torno al tratamiento. Sin embargo, las necesidades del protagonista de dicho proceso, el paciente, varían en cada fase, en cada etapa, en cada circunstancia. Proporcionar una atención oncológica más humana e integral supone comprender todo lo que implica y lo que hay detrás de la persona diagnosticada. Humanizar la atención implica situar a la persona en el centro del sistema, no solo desde una perspectiva relacional o ética, sino también como un elemento con impacto directo en la salud, en los resultados clínicos y en la experiencia del proceso asistencial. Cada cáncer es diferente pero también las circunstancias de cada paciente son distintas. Por eso pacientes y familiares piden humanizar el tratamiento del cáncer para mejorar la atención integral frente al cáncer.
En este 2026 la Asociación ha presentado un nuevo modelo de atención integral, donde se ha escuchado la voz de los pacientes oncológicos y de sus familiares para saber qué es lo que necesitan y qué demandan. Escuchando la voz del paciente hemos creado un programa de acompañamiento a centros sanitarios y sociosanitarios para desarrollar un nuevo modelo de humanización, que tiene a la persona con cáncer en el centro, basado en cuatro grandes ejes de actuación:
Abordar el tratamiento de la persona con cáncer de una manera holística. Comprender que cuidar es tratar el cáncer, pero también acompañar y dar una atención integral. Esta dimensión transforma la lógica del sistema: ya no se trata de añadir apoyos complementarios, sino de integrar el bienestar psicológico y social como un derecho estructural, inseparable del cuidado clínico a lo largo de todo el proceso asistencial, desde el diagnostico hasta la supervivencia o los cuidados al final de la vida. La Asociación ha ampliado servicios como fisioterapia, nutrición, logopedia o atención jurídico-laboral, entre otros muchos. El objetivo del plan de acompañamiento es acercar a los centros sanitarios y sociosanitarios a este nuevo concepto más integral. En la provincia de Toledo se han incluido como servicios nuevos la ayuda a domicilio (SAD), la atención nutricional de forma directa que se implantará en este año 2026, además de los servicios que ya venimos desarrollando como son: atención y orientación social, atención psicológica, atención jurídico laboral, apoyo y acompañamiento, prevención y promoción de la salud, asesoramiento médico sanitario, préstamo de material ortoprotésico, ejercicio físico oncológico, atención logopédica y alojamiento para pacientes y familiares..
Humanizar la atención sanitaria implica garantizar el derecho de cada persona a comprender su situación o decidir con la suficiente información sobre su salud. Humanizar es reforzar la autonomía y participación de las personas afectadas y por eso la Asociación impulsa la primera Red de Pacientes con Voz para ayudar a otras entidades a incluir la vivencia del paciente dentro de su actividad.
Humanizar es transformar los entornos asistenciales, es decir, todos aquellos elementos que determinan profundamente la experiencia de las personas: los tiempos, los circuitos, la burocracia, la intimidad o los espacios asistenciales. El entorno y el lugar en el que se recibe la atención influirá en cómo se vive el proceso oncológico. Accesibilidad, serenidad o comodidad pueden reducir la incertidumbre y ansiedad que provoca el cáncer. La Asociación invierte y ya está trabajando en espacios humanizados. Un esfuerzo en nuevos espacios accesibles y abiertos a los pacientes y a la ciudadanía y la sociedad. Espacios donde se trate de manera integral a pacientes y familiares. Espacios para impulsar la equidad en la atención en todo el territorio, agilizar los procesos de atención con circuitos asistenciales coordinados que eviten esperas prolongadas. Espacios de atención y, también de escucha al paciente y su entorno y de formación. El programa de acompañamiento busca ayudar a los centros a diseñar espacios que refuercen la experiencia asistencial, aportando apoyo integral más allá del tratamiento clínico. Además, busca apoyar a los centros a diseñar espacios que refuercen la experiencia asistencial. Una atención más humana e integral no se puede alcanzar sin los profesionales. Por eso, la Asociación, a través del programa de acompañamiento, también busca promover el bienestar y la formación del personal sociosanitario. Escuchar, acompañar y comunicar noticias difíciles reduce la ansiedad, mejora la toma de decisiones compartidas y fortalece el vínculo terapéutico. Apostar por estas habilidades no solo humaniza la atención, sino que optimiza resultados clínicos y eficiencia organizativa. Invertir en comunicación y gestión emocional es invertir en un sistema más cercano, seguro y eficaz. El cáncer es el mayor reto sociosanitario que afrontamos, pues tiene una enorme carga social, económica y emocional para las familias, el sistema sanitario y el conjunto de la sociedad. El cáncer impacta en todos los ámbitos de la vida. Su presencia cambia, repercute y atraviesa vidas enteras, generando desafíos que requieren una respuesta integral.
Humanizar la atención implica situar a la persona en el centro del sistema, no solo desde una perspectiva relacional o ética, sino también como un elemento con impacto directo en la salud, en los resultados clínicos y en la experiencia del proceso asistencial. Humanizar la atención contra el cáncer es adquirir un nuevo compromiso conjunto, de todos, frente al cáncer y sus consecuencias, en una sola voz.
Fernando Jou Rivera, presidente de la Asociación Española Contra el Cáncer en la provincia de Toledo.

